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El jueves el rally salió de Chile para ingresar a
Perú por Arequipa fue la puerta de entrada a tierra inca, con productos y
bailes típicos y unos caminos impactantes. La gran incógnita pasa por saber
cómo responderá la gente local ante la presencia de la carrera, sobre todo
en la llegada a Lima.
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Se esperaba un paisaje oscuro, opacado por la lluvia y
las nubes que se hicieron presentes en la ciudad en los últimos días. Pero
no. Perú recibió al Dakar por primera vez en su historia y, como debutante,
no quiso que nada opacara su fiesta. Ni siquiera el clima, que decidió
asociarse a la celebración y se presentó con un sol reluciente. Así, el país
de los incas le dio la bienvenida a la carrera, con exigentes recorridos,
vistosos paisajes y una cálida recepción. Sólo le falta enamorar a su gente.
Desde la previa de la carrera en Mar del Plata, Perú intentó ganarse el
lugar en el corazón de los dakarianos de siempre. Primero buscó por el lado
de la prensa con presentes, distintivos y una gran campaña. Insistió por la
gente que se acercó al Village de La Feliz. Ahora, lo hace en su propia
casa. Arequipa recibe a la carrera y pensando en ganar cariño, el local tiró
la casa por la ventana.
En el vivac, la organización local destinó un espacio, como tuvieron todos
los anfitriones, para dar a conocer sus costumbres. Comenzó con música
tradicional mezclada con modernidad y unos snacks de productos de la tierra,
que enamoraron a más de uno. Papas, camote, maíz y habas fritas, además de
cerveza para algunos y agua minerales para otros.
La fiesta de recepción siguió con bailes típicos y nueva degustación de
productos locales, siempre con la calidez de su gente, atenta a todos los
detalles. Presentación oficial ante las autoridades y mucho más, todo en un
lugar rodeado de montañas, enmarcando un campamento que de a poco se
llenaría de ruido y colores, con los vehículos de la competencia.
En cuanto a los recorridos, Perú se preparó para ser el más exigente de los
tres tercios de la carrera. Y va a tener que esforzarse para eso, porque
Argentina y Chile tuvieron sus condimentos para complicar a más de uno. El
mensaje de la organización, antes del comienzo de la carrera era el de no
llegar a ese país en caso de no estar preparado para atravesarlo.
La gran incógnita pasa por la llegada que tendrá la carrera para la gente
local. La inversión se hizo y el entusiasmo de las autoridades convencieron
a más de uno. Nasca, Pisco y la llegada en Lima tendrán la oportunidad de
demostrar que la carrera tendrá un gran impacto en Perú como lo tuvo en
Argentina y Chile. Quedan sólo tres días para averiguarlo.
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