Sobrevivió a un tsunami y fabricó un auto eléctrico que flota
En 2011, Hideo Tsurumaki vio como un tsunami gigante destruyó la costa noroeste de Japón. Muchos murieron en el intento de huir del océano en sus vehículos pero igual fueron alcanzados por las aguas. Hideo Tsurumaki veía los autos hundiéndose lentamente en el mar y decidió crear un auto capaz de flotar.
El auto ideado por Hideo Tsurumaki en plena acción.


Mientras veía los autos hundiéndose lentamente en el mar, Hideo Tsurumaki pensó en su madre, una mujer mayor con dificultades para movilizarse ubicada en una zona sísmica de Japón. Fueron muchos los que intentaron escapar en auto en el terremoto del 2011 y que murieron ahogados cuando llegó el tsunami. Pensando en que si los autos hubiesen podido flotar, muchos se habrían salvado, Tsurumaki – ex empleado de Toyota- decidió dos años después volcarse a construir un pequeño auto eléctrico capaz de flotar en inundaciones e incluso desplazarse sobre el agua a baja velocidad. Con un prototipo que funciona e inversores apoyando el proyecto, este startup apunta a producir 10.000 autos para el año que viene en una fábrica que alquila en Bangkok, Tailandia. Para el 2020 espera salir a la bolsa, según publica a Bloomberg.

Ex corredor de carreras de motos, fundó su empresa Fomm Corp. con una inversión inicial de 200,000 yen (US$1.804) y construyó el primer prototipo a mano. Trabajó 3 años con la Universidad de Tokyo investigando formas de manejar un auto con sus ruedas sumergidas. En 2016, Fomm formó una alianza con Trinex Assets Co., para construir el vehículo que ya va por su cuarto prototipo y está previsto que la producción empiece en Diciembre 2018. Además, Tsurumaki logró atraer importantes inversores japoneses como Yamada Denki Co., una de las compañías de productos electrónicos más grande que planea comercializar el auto.

Equipado con hasta seis baterías eléctricas, de uso doméstico, dispone de la autonomía necesaria para recorrer 100 kilómetros en modo terrestre. Tiene cuatro plazas, su sistema de conducción es muy similar al de una moto acuática, y sus ruedas son delgadas para conseguir que actúen como aletas en el agua. Entre los mayores desafíos del proyecto están los costos: producir autos eléctricos todavía significa un costo alto debido a las baterías. Los precios de los autos flotantes podrían estar cercanos a los US$18.000. Aunque Tsurumaki aseguró que intentará que no superen los US$ 5000.








Gentileza: Apertura/Negocios




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